MÉRIDA.- El Centro Cultural Tapanco festejará su V aniversario el próximo 4 de marzo en el Olimpo, donde la maestra Silvia Káter presentará la obra “Don Quijote, historias andantes”, bajo la dirección de Raquel Araujo, informa Alejo Medina, uno de los directivos del recinto.

–Ese será el punto de inicio de los festejos, porque después, a partir de las 22 horas, el grupo “Swinga tu madre” ofrecerá un concierto aquí en Tapanco, ubicado en la calle 47 entre 68 del centro de Mérida –agrega.

En entrevista exclusiva, el artista revela que el precio de los boletos para la puesta en escena será de 120 pesos, “todo lo que se recaude será a beneficio del Centro Cultural, porque somos un grupo independiente y, por consiguiente, nos autofinanciamos”.

–En el Olimpo, develaremos una placa por el V aniversario para agradecer y como un reconocimiento a los grupos que hemos recibido –precisa al invitar al público a participar en los festejos.

–¿Cuántos grupos y cuántas obras se han presentado en Tapanco en estos primeros cinco años?

Alejo Medina sonríe y se asombra ante la pregunta: “wow, hemos tenido cientos de grupos de diversos tipos de escena, desde el teatro regional, el de investigación hasta el de laboratorio. Y los grupos han sido variados, porque nos han visitado nacionales, locales e internacionales, como los procedentes de Latinoamérica y Europa”.

El artista considera que al Centro Cultural Tapanco lo enriquece la diversidad de expresión y las formas de concebir el arte y la vida; “Tapanco es una especie de quimera extraña que ha tenido muchas experiencias artísticas, sociales y culturales”.

–¿Cómo consideras que ha sido este primer lustro?

–Un lustro difícil. Sostener este espacio durante cinco años es un verdadero reto, pero por otro lado, son cinco años muy ricos, porque el equipo de trabajo que tenemos. La gente que considera este espacio como suyo le da mucha vida, independientemente de lo que aporta o coordina –dice y agrega que brinda un servicio como lo requiere la sociedad: “ese es el reto del día a día. Llevamos cinco años y vamos por más”.

–Cuando se cerró la Casa de la 68 de Elena Poniatowka, mucha gente lamentó ese hecho y después voltearon los ojos hacia Tapanco…

–Es una lástima que cierre cualquier espacio, porque debemos tener más, o no menos. Tapanco ahora sobrevive, pero no estamos exentos de que pueda tener la misma suerte que el centro Elena Poniatowska que era un proyecto que tenía todo para funcionar. A veces no hay condiciones, pero antes de cerrar deben resistir –indica.

Alejo piensa un poco más y evoca las palabras de Olga Moguel, quien en una ocasión -cuando Tapanco atravesaba momentos difíciles-, le dijo: “los proyectos culturales son de resistencia… hay que resistir”.

–Es lo mismo que pienso, no podemos ir para menos, debemos tener resistencia –asevera y comenta que a partir de este año cuentan con una beca de coinversiones del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (FONCA).

–¿Qué le dirías a la sociedad para ayudar a la vigencia de Tapanco?

–Que sepa que este espacio es para ellos. En estos cinco años, he visto que la gente viene, lo descubre y les gusta porque es bastante inesperado, es una experiencia de vida diferente. Que se den la oportunidad de venir a Tapanco –dice y brinda un breve recorrido por el lugar adornado con libros, carteles, sofás y una decoración multicultural.