MÉRIDA.- Después de un año de amplia campaña, los suspirantes del PRI ya saben hasta dónde llegan sus posibilidades, de modo que comienzan a darse alianzas entre ellos y acercamientos, a fin de formar bloques y de buscar más apoyo y fuerza política.
Inicialmente seis querían la candidatura tricolor a la silla del palacio de la 61, -Jorge Carlos Ramírez Marín, Víctor Caballero Durán, Mauricio Sahuí Rivero, Pablo Gamboa Miner, Liborio Vidal Aguilar y Felipe Cervera Hernández-, pero luego se sumó Jorge Carlos Berlín Montero y hace muy poco la senadora Angélica Araujo Lara, de muy malos recuerdos para los meridanos.
De los seis que inicialmente suspiraban Ramírez Marín y Liborio Vidal son líderes de sus respectivos grupos, mientras que Caballero Durán y Sahuí son delfines del gobernador; Pablo depende de su papá Emilio Gamboa Patrón y Felipe cree que con su apellido le basta para que lo designen candidato. Berlín Montero es del grupo de la ex gobernadora Ivonne Ortega Pacheco igual que la ex alcaldesa meridana Angélica Araujo.
En los reacomodos se ha visto que Liborio, quien pactó desde hace un año con Pablo Gamboa, como publicamos, en su búsqueda de más fuerza política han sumado a Francisco Torres Rivas, de pasado negro como funcionario estatal, y a Felipe Cervera.
A su vez, se ha visto un acercamiento entre Caballero Durán y Ramírez Marín, como cuando el ex secretario de estado asistió a la presentación del programa Escudo Escolar, que puso en marcha el secretario estatal de Educación.
El jaloneo para designar al candidato a gobernador se pondrá muy bueno, ya que el gobernador, quien por tradición pesa mucho a la hora de decidir y muchas veces coloca a su delfín, tratará de dejar a su sucesor; Ivonne Ortega tratará de buscar la forma de negociar para tratar de imponer a alguno de sus incondicionales, mientras que Ramírez Marín y Liborio buscarán la postulación con sus propias fuerzas políticas.
Sin embargo, si esto no les alcanza, entonces pondrán en marcha las alianzas, que ayudarán a presionar y tratar de demostrar que juntos tienen más poder que sus enemigos.
Aproximándose a la curva, para luego tomar la recta final, como en la carrera de 10 mil metros, el grupo de competidores se compactará para dar paso al vencedor, en lo que parece ser un final muy apretado, en el que las metidas de pies y codazos abundarán, para tratar de dejar atrás al contrario.
Lo mejor está por venir.


