MÉRIDA.- Con tal de agotar los remanentes del presupuesto de este año, los diputados acordaron gastos de último momento, como, por ejemplo, el que se metió para cambiar la alfombra del salón de plenos.
Para este cambio se destinaron 8.1 millones de pesos para reforzar los 2 mil 300 metros de alfombra, a un costo de 3 mil 521.7 pesos, que propuso la Secretaría General y fue autorizado en el Comité de Administración del Congreso.
El cambio de alfombra es lo triple de lo pagado en agosto de 2012, cuando se hizo la última sustitución, por 2.6 millones de pesos.
Proveedores dijeron que una alfombra que es sometida a un uso de tráfico pesado tiene una vida útil de hasta 10 años. Y en 2012 se renovó al tapiz, bajo el argumento de que se aprovecharía el desmontaje de las curules para hacer la remoción del salón de plenos.
Los lineamientos de la Cámara baja marcan que la obra tiene que concluirse a más tardar el 31 de diciembre, ya que es el límite para el pago de servicios con el presupuesto de 2016.


