MÉRIDA.- Rafael Ruiz Cáceres y Felipe de Jesús Rosado Castillo, como buenos policías, fueron vinculados a proceso penal y los próximos tres meses permanecerán bajos ciertas medidas cautelares.

Los ex uniformados, que pasaron a ser parte de un nuevo grupo policiaco recién conformado y del que fueron dados de baja recientemente, fueron sorprendidos en posesión de todo tipo de drogas.

Para evitar su arresto, se hicieron pasar como agentes en activo e intentaron sobornar a sus ex compañeros, pero de nada les valió, pues fueron consignados ante las autoridades correspondientes.

Por tal motivo, la juez de control Blanca Beatriz Bonilla González los imputó por ilícitos de usurpación de funciones públicas, cohecho y delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo, en su connotación de posesión con fines de comercio en su variante de venta del narcótico cannabis y cocaína.

Para colmo, se les ocupó metanfetaminas.

Entre las medidas cautelares que se les impuso fueron presentarse a firmar los días 5 y 15 de cada mes; depositar una garantía económica de 7 mil 500 y 5 mil pesos, respectivamente; no salir de Mérida sin autorización judicial; ser sometidos a vigilancia, y llevar un localizador electrónico hasta el 5 de marzo próximo.

El 29 de noviembre, aproximadamente a las 20 horas, los imputados se encontraban en el parque ubicado en la calle 28-E por 19 del  fraccionamiento San Francisco Chuburná.

Ruiz Cáceres tenía una mochila en cuyo interior guardaba cannabis, “crack”, cocaína, metanfetaminas y una báscula digital. Rosado Castillo tenía en otra mochila hierba seca, coca, “crack” y metanfetaminas.

Fueron sorprendidos cuando discutían y al intervenir elementos policiacos reales y les dijeron que los llevarían a la cárcel, señalaron que eran polis, como igualmente sacaron unas credenciales de la Policía Estatal, pero ya vencidas.

Para que no fueran detenidos, sacaron cada uno mil pesos y se los ofrecieron a sus ex compañeros.