TIZIMÍN.- La atención en los centros de salud aún es inhumana y pésima y, ahora la historia se repite cuando el sábado pasado un padre de familia imploró ayuda para su hijo de mes y medio, que tenía diarrea incontrolable y necesitaba ayuda urgente, pero a pesar de eso le hicieron esperar muchas horas, de modo que el menor murió al no recibir la atención inmediata.
¡Por favor déjenos pasar, mi hijo se está muriendo, ayúdeme!, imploraba Jesús Nazareno Euán Hoil a una encargada del área de Urgencias del Hospital San Carlos, el sábado pasado.
A pesar de ello, le replicaron que tenía que esperar porque el doctor estaba ocupado y su hijo no era el único que necesitaba médico.
Después de cinco horas y al ver que las manitas de su hijo se ponían moradas porque no paraba de llorar, Jesús junto a su esposa, Angélica del Carmen Torres Alegría abandonaron la clínica y se dirigieron al Centro de Salud.
Pero la atención fue la misma, ahí esperaron más de dos horas sin ser atendidos, pese a la gravedad del estado de su bebé.
Desesperado salió a conseguir dinero para que puedan atender a su hijo, pero ese mismo sábado, a la medianoche, le avisaron que su bebé había fallecido.
Familiares aseguran que de haber recibido atención en los hospitales públicos, el pequeño aún estaría con ellos.


