MÉRIDA.- Desde su aparición en el mercado los cigarrillos electrónicos siempre han generado polémica. Por muchos son vistos como una buena opción para aquellos fumadores que no desean inhalar tantas substancias tóxicas, otros señalan que estos artículos también traen riesgos para la salud, tal fue el caso de un joven que mientras disfrutaba uno de estos productos le estalló en la cara causándole quemaduras en el rostro.

Y saben, quizá tengan razón en este último punto, aunque no de la forma en la que ustedes se imaginan, con sustancias que poco a poco te van matando o contribuyendo a que desarrolles padecimientos peores. Por “riesgo” nosotros entendemos que el cigarro electrónico te explote en la cara.

Eso le pasó a un joven hace algunos meses que terminó en el hospital después de que estaba usando uno de estos artefactos y de buenas a primeras le estalló en las narices.

El joven usaba el cigarro en un auto cuando el fuego iluminó la cara del joven y le rompió dos dientes. Se quemó la parte posterior de la garganta y la lengua. Si no hubiera traído lentes posiblemente habría perdido sus ojos.

Así como este caso, se han reportado más sucesos, como explosiones en los pantalones, bolsas, chamarras, provocando quemaduras de primer y segundo grado, e inclusive provocando daño colateral a personas ajenas.

La mejor opinión la tendrán los consumidores.