MAXCANÚ.- En venganza con su mujer, quien fue a acusarlo a la policía municipal de haberla golpeado y haberle mordido un dedo, Antonio Guadalupe Balam Dzib se tiró a un pozo seco, de 12 metros de profundidad y afortunadamente sólo resultó con heridas leves.
Casi a la una de la tarde en la Colonia “San Patricio”, la señora María Guadalupe de los Ángeles, de 35 años, dio a conocer a la policía municipal que su esposo Antonio Guadalupe Balam Dzib, de 40 años, al enojarse la golpeó y le mordió un dedo.
Cuando el enojado marido escuchó lo que hizo su mujer, para evitar que lo detuvieran corrió al patio y se tiró al pozo de 12 metros de profundidad.
Afortunadamente logró salvar su vida, ya que solo tuvo dos heridas en la cabeza. Al parecer, la mujer lo perdonó.


