MÉRIDA.- Debido a que las personas que posean un Galaxy Note 7 no podrán viajar por avión, ayer jueves, personal de Samsung instaló en un módulo en el aeropuerto de esta ciudad para sustituir estos teléfonos con otros modelos.

Debido al alto riesgo que representa para los usuarios que se transportan por vía aérea, la compañía Samsung firmó un convenio con el Grupo Asur, que opera nueve aeropuertos en el Sureste del país, para iniciar el cambio de los aparatos.

Desde el martes11 de octubre la empresa anunció que los equipos Galaxy Note 7 serán retirados del mercado por una falla en la batería que provoca el recalentamiento de los celulares, circunstancia que los hace explotar y ser consumido por el fuego.

Empleados de las diferentes aerolíneas informan a sus clientes de la nueva disposición para evitarles mayores complicaciones al momento de abordar o sugerirles que se abstengan de viajar con ese tipo de celulares.