MÉRIDA.- El Arzobispo de Yucatán, Mons. Gustavo Rodríguez Vega anunció el fin de la banalización de los sacramentos religiosos, que a partir del domingo 27 de noviembre, serán aplicados únicamente en las parroquias y capillas de las comunidades y ya no en las iglesias particulares o de las haciendas, “ya que se han convertido en negocios de los dueños de esos lugares”.
En rueda de prensa, el prelado de la Iglesia Católica dijo que será obligatorio que los sacramentos religiosos: Bautismo, Confirmación, la Eucaristía (en la primera comunión) y el Matrimonio, además de las ordenación sacerdotal en caso de los presbíteros, sean impartidos en las parroquías, por lo que ya no habrán misas particulares.

Ya el festejo lo pueden hacer donde quieran, pero los sacramentos tienen que ser en las parroquías o en las capillas que designe el sacerdote, porque la idea es que sea un festejo público, en donde pueda acudir todos los miembros de la Iglesia–afirmó.

Estas disposiciones, contó Rodríguez Vega, ya se han dado a conocer en todas las capillas de la Arquidiocesis de Yucatán, pero ahora quedan por escrito en el Decreto No. 004/2016, que rige las Normas y Procedimientos para la Administración de Algunos Sacramentos, dado a conocer este miércoles por la mañana en el Centro Comunitario de la Parroquia de Itzimná.

La celebración de los sacramentos de la Primera Comunión, el Bautismo y Matrimonio, estos dos últimos celebrados tanto dentro como fuera de la Misa, deberán realizarse en la Iglesias y oratorios con culto público o semipúblico legítimamente constituidos–señala el Decreto.

Por tanto quedan prohibidas las celebraciones eucarísticas de bautizos y matrimonios en los domicilios particulares, centros sociales y centros eco turísticos llamados haciendas–recalca el documento que tiene la firma del prelado yucateco, Rodríguez Vega y la del canciller secretario, Alejandro Alvarez Gallegos.

El Decreto también permite a las parroquias entregar documentos comprobatorios de estos sacramentos, ya que hasta ahora solo se podían adquirir en las oficinas del Arzobispado, en Mérida.-