Mérida.- En un cisma todavía de dimensiones incalculables, la Liga Mexicana de Béisbol vive una crisis al interior de su Asamblea de Presidentes, ya que este martes tres de ellos, Alfredo Harp Helu (Diablos Rojos y Guerreros de Oaxaca), José Maiz García (Sultanes de Monterrey) y Carlos Peralta Quintero (Tigres de Quintana Roo) abandonaron la sesión de trabajo en la Ciudad de México en protesta porque no se trató el tema de los jugadores “pochos”.
Lo que en un principio se consideró como un abandono de la LMB, la directiva de los Diablos Rojos del México se encargó de aclararlo en un comunicado fijado en su portal oficial.
Todo se debió a que la Asamblea de Presidentes de la LMB sesionó en la Ciudad de México y se negó a tratar el tema de los mexicanos no nacidos en México (los pochos), que la temporada pasada fue de contratación libre por todos los equipos del circuito.
De hecho, el presidente de los Sultanes, José Maíz García declaró a la salida del salón de sesiones de la LMB es dirigida con las patas por el presidente, el yucateco Plinio Escalante Bolio.
Ese comentario generó un comunicado de la directiva de los Leones de Yucatán defendiendo a Escalante Bolio, quien llegó al cargo en el 2007, tras coronarse con los melenudos.
“Con respecto a las declaraciones vertidas este día por el Ing. José Maiz García, presidente del Consejo de Administración de los Sultanes de Monterrey, sobre que la Liga Mexicana de Béisbol está siendo manejada “con los pies”, por el C.P. Plinio Escalante Bolio, manifestamos nuestro total desacuerdo con estas declaraciones desafortunadas e injustas”, dice el comunicado.
Recuerda que el propio Ing. Maiz García solicitó, junto con todos los demás presidentes, la permanencia del C.P. Escalante Bolio en su cargo, hace apenas unos meses, por su destacado trabajo realizado al frente del circuito, luego de que él ya había presentado su renuncia tras 10 años de trabajo.
“Al mismo tiempo se aclara que el Presidente de la LMB no tiene voto en las Asambleas, sino que funge como un moderador de las reuniones, por lo que acusarlo de estar a favor de un grupo de presidentes al interior de la Asamblea sugiere una difamación”, recalcó.
Será hasta la siguiente Asamblea en diciembre que se defina un nuevo orden del día y podrán volver a la mesas los equipos que se ausentaron este día.


