MÉRIDA.- Socios de UBER y Cabify desconocen los acuerdos tomados por sus representantes en una reunión con funcionarios del gobierno estatal, realizada en el palacio, y algunos quieren vengarse de las agresiones y mantienen cerrada la calle 61.

Luego de salir de una reunión con funcionarios del Palacio de Gobierno, la comisión de representantes de Uber Y Cabify  informó que acordaron levantar el plantón que mantienen desde las 4 la madrugada frente a la sede del Poder Ejecutivo.

Informaron que hoy jueves, a las 3 de la tarde, se reunirán con  representantes de la Secretaría de Seguridad Pública, de la Fiscalía y se la Dirección de Transporte, para acordar medidas que garanticen la seguridad de los socios de Uber en Mérida.

Sin embargo, los socios que mantienen la protesta no quieren levantarla ni abrir la circulación vial y piden que los representantes de taxistas, en especial Billy Fernández, a quien llamaron mercenario, sean llamados por el Gobierno y firmen una escrito donde se comprometan al cese de la violencia y persecución contra los operadores de plataformas digitales.

Los socios no aceptan los acuerdos que tomaron sus representantes, encabezados por Fabio Vargas, quienes dijeron que se reunieron con un funcionario al que identificaron como Carlos Sobrino, subsecretario de Gobierno. Carlos Sobrino Argáez tenía ese cargo, pero lo dejó y desde abril de este año es director de la Japay.

Los desacuerdos entre los socios de Uber han propiciado que a una hora de haber salido la comisión aún no se reabra la calle 61.

Algunos de ellos se manifiestan por la vía pacífica para solucionar los conflictos, pero otros se muestran más radicales y quieren tomar venganza contra las agresiones.