PROGRESO.- Ya estoy harta y hasta la m… de mis hijos, ellos me estorban, de modo que voy a volver a José Ortiz Ávila, Campeche, para regalarlos a tres familias (un niño con cada familia) con quienes ya había hablado, pues quiero vivir sola, les dijo Yahayra Navarro García a Roberto García Aldecua (a) “Chino” y a su esposa Elizabeth Navarro García.

La abuela de los niños, Irma García Vidal y quien vive en Campeche, se enteró que su hija iba a regalar a sus nietos Gabriela Monserrat, Miranda y Roberto Daniel, de 11, 5 y 3 años de edad respectivamente y se los pidió para llevarlos con ella, pero entonces el “Chino” y su esposa le dijeron a Yahaira que ellos se podían quedar con los tres niños.

Acudieron al DIF y de manera legal se quedaron con la custodia de los tres menores que se mostraron contentos al quedarse con sus tíos, pues al menos ya tenían segura la comida.

De esta manera, de la noche a la mañana el chatarrero “Chino” y su esposa se convirtieron en papás de los niños Gabriela Monserrat, Miranda y Roberto Daniel.

De diferentes papás, los tres niños, sobrinos de Elizabeth Navarro, vivían  con su mamá en el poblado José Ortiz Ávila ubicado entre Champotón y Escárcega, cerca de Chuiná, Campeche, en donde pasaban penurias y mala alimentación, pues Yahaira los dejaba abandonados todo el día, a veces se desaparecía por dos o tres días y sus vástagos acudían a sus vecinos para pedir comida.

Gabriela Monserrat quedaba a cargo de sus dos hermanito, cuando su mamá se ausentaba y debido a que mantuvo comunicación constante con su tía Elizabeth, su pariente quien vive en este puerto con su esposo Roberto García la invitaron para visitar el puerto durante las vacaciones de verano.

Los esposos García Navarro viven en un predio ubicado en la calle 33 entre 16 y 18, de la colonia Benito Juárez, en el oriente de la ciudad, a donde los tres niños y su mamá llegaron en julio para pasar unos días, pero Yahaira se ausentaba todo el día y a veces se iba hasta por tres días, de modo que sus parientes le dijeron que rentara un cuarto para que viva con sus hijos.

-La idea era que al vivir en una casa sola con sus hijos mi cuñada tendría más responsabilidad, pero no cambio, pues dejaba solos a sus hijos y como no tenían nada que comer acudían a nosotros y Gabriela Monserrat, comenzó a padecer migraña por la responsabilidad de cuidar a sus hermanitos –explicó el “Chino”.

Los esposos encararon a Yahaira y esta les dijo que ya estaba harta y hasta la m… de sus hijos, que la estorbaban, así que regresaría a José Ortiz Ávila para regalarlos a tres familias con quienes ya había hablado, pues quería vivir sola.

De pronto la familia del “Chino” creció y de la noche a la mañana tuvo tres hijos, de modo que arregló el terreno de su casa donde tenía chatarra, lo limpió para que haya más espacio en su vivienda, pero las necesidades también aumentaron.

Gabriela Monserrat le dijo a sus nuevos papás que quería continuar estudiando, de modo que la inscribieron en la primaria Juan Miguel Castro, en donde cursa el sexto grado; la su directora Ninfa Esquivel Paredes la aceptó a pesar que el curso ya había comenzado. A Miranda, de 5 años de edad y quien también quiere estudiar, le tramitan su inscripción en un kínder, pues ya comenzaron las clases y el cupo está completo en las escuelas de preescolar, pero hay una escuela donde después que conocieron su historia, le abrieron las puertas. Roberto Daniel, de tres años, se quedará con sus tíos, pues no está en edad para ingresar a preescolar.

Los tres niños, debido al abandono en que estuvieron de parte de su mamá, están delicados de salud, no tienen suficiente ropa, les hace falta vestimentas, zapatos para que acudan a la escuela. Sus papás adoptivos hacen todo lo que está a su alcance para que sean niños sanos y tengan educación, pero les hace falta ayuda, que les pueden hacer llegar a su casa de la colonia Benito Juárez.