MÉRIDA.- En contra de Luis Joaquín Bonilla Lara, la juez de control Suemy del Rosario Lizama Sánchez reclasificó los delitos de violencia familiar y lesiones calificadas que se le imputaban por homicidio calificado en grado de tentativa, acusado de haber ido a la casa de sus ex suegros para cortarle el cuello a su ex mujer, no con intenciones de saludarla. Bonilla Lara preso durante ocho meses,  de manera preventiva.

La denuncia fue interpuesta por la señora Martha Angélica Uc Moreno en agravio de su hija Tatiana Angélica Sosa Uc.

Resulta que la pareja mantuvo una relación sentimental durante siete años, tiempo en el que procrearon tres hijos, pero el ahora imputado le daba malos tratos a su concubina, pues no la dejaba salir y quería mantenerla encerrada en su casa. No tiene mucho que se separó de él y se fue a vivir son sus padres.

El sábado 27 de agosto, a las 11 de la noche, el sujeto se presentó en el domicilio de la mamá de su mujer, ubicado en la calle 74-A entre 51 y 53 del Centro, lugar donde sabía que estaba viviendo su ex pareja junto con sus hijos.

La mujer salió para hablar con el imputado, pero luego de empezar a platicar, la sorprendió intencionalmente con una navaja que sacó del vehículo en el que llegó, se le tiró encima y cayó al suelo su víctima, jalándole los cabellos, al tiempo que le causaba lesiones en el cuello con dicha arma, heridas que fueron catalogadas como las que por su naturaleza ponen en peligro su vida.

Al ver esto, intervinieron varias personas en defensa de la víctima, quien fue llevada a un nosocomio particular por sus padres y Bonilla Lara fue detenido por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública.