PROGRESO.- Después casi seis meses, las exploraciones y detonaciones que realizan barcos de investigación petrolera cerca de las costas afectan la actividad pesquera, de modo que los barcos obtienen bajos volúmenes de captura.
Debido al paso de las naves exploradoras, los barcos de la flota mayor son obligados a suspender la pesca para dejarles el paso libre a las embarcaciones que arrastran cables largos en el lecho marino, señala el pescador Eybak Vidal Koyoc, patrón del “Don Ramón”.
El “Don Ramón” arribó ayer después de un viaje de 18 días dedicado a la pesca de mero y negrillo, tiempo en el que obtuvo 1,800 kilos, lo que en opinión del hombre de mar, es una regular captura porque hay pesqueros que solo obtienen de 900 a 1,000 kilos, lo que hace incosteable la salida de un barco.
Vidal Koyoc afirma que desde marzo se encuentran con embarcaciones que realizan las exploraciones petroleras, que lanzan detonaciones, las cuales causan mortandad de peces, ya que luego que pasan esas embarcaciones aparecen peces muertos, tortugas, negrillos y meros de gran tamaño.
En su reciente viaje por la zona oriente del litoral, al pesquero “Don Ramón” lo obligaron a suspender su pesca, recoger los equipos y hacerse a un lado porque venía un barco arrastrando un cable y a su paso realizaba explosiones que hacían vibrar al pesquero.
El hombre de mar indicó que otros patrones de barco reportaron la presencia de los buques de exploración que estuvieron a punto de arrasar alijos de pescadores. Un patrón de barco se negó a moverse cuando la tripulación de una embarcación piloto le dijo por altavoz que tenían que hacerse a un lado.
El patrón de barco respondió que se había averiado la máquina y no podía moverse, así que el buque explorador tuvo que modificar su ruta de travesía, pero las detonaciones submarinas que hicieron causaron daños a la pesca, aparecieron peces muertos y escaseó el mero y negrillo.
Las exploraciones y explosiones, dice Vidal Koyoc, se realizan cerca de la costa, a unas 20 millas del litoral, lo que podría ser causa también de la escasez de pulpo en las costas del oriente, no descartan la posibilidad de que el molusco también por las detonaciones sonoras haya quedado desorientado o también muera antes de ser capturado.
Los trabajos de exploración geofísica y sismológica iniciaron en marzo pasado y deben concluir el 21 de octubre, se realizan en el Golfo de México, por la Sonda de Campeche, área del arrecife Alacranes y litoral oriente. El barco explorador arrastra un cable de 12 a 15 kilómetros desde donde lanzan detonaciones.
Frente las costas de Yucatán hay por lo menos dos embarcaciones exploradores que disparan bombas de aire comprimido al fondo del mar en su búsqueda de petróleo y gas.
El aire comprimido de alta presión emite ondas acústicas desde una embarcación. Los (cables) hidrófobos (llamados streamers) arrastrados por el barco en superficie obtienen una imagen del subsuelo marino como una ecografía. Las ondas sonoras causan daños a cetáceos, quelonios y peces-


