MERIDA.- A siete meses de cárcel, conmutables con el pago de unos cuantos pesos, fue sentenciado por medio de un procedimiento abreviado el narco pescador Rigoberto Rosado Euán, quien fue detenido en Celestún con 243 dosis de “crack”.
Igualmente se le impuso el pago de 10 días de salario.

Contrario a lo que sucede con los mininarvos, este pescador contó con un abogado particular y ni siquiera estuvo ni estará en la cárcel.

Fue encontrado culpable del delito contra la salud, en su modalidad de narcomenudeo de cocaína en su presentación de crack.

En el Juzgado Primero del Cuarto Distrito Judicial, con sede en Umán, se vio el caso.

El 27 de enero, a las 20:50 horas, Rosado Euán transitaba a bordo de una motocicleta sobre por la calle 10 con 11 de Celestún y al notar la presencia policial aceleró la marcha de su vehículo, incluso no respetando una señal de alto.

Rápidamente fue detenido metros adelante y al ser cuestionado respondió de manera agresiva, pero luego accedio a que se le revise y puso a la vista una bolsa de nylon transparente, la cual contenía en su interior 243 envoltorios de papel aluminio con cocaína tipo crack.