Mérida.- En cierta ocasión, el entonces campeón mundial ruso Gary Kasparov afirmó que el ajedrez “es el deporte más violento”. Quienes presenciaron los combates que el pasado fin de semana sostuvieron en la “Casa del Ajedrez” dos maestros internacionales probablemente le darán la razón.

Benjamín Góngora Montes, del Distrito Federal, y Ramón Antonio Huerta Sorís, director técnico de la Escuela de Desarrollo y Alto Rendimiento de Ajedrez en Yucatán y el Sureste (Edarays) convirtieron la palestra bicolor en una plataforma de alto riesgo.

Durante cuatro partidas a un ritmo de hora y media como máximo por cada jugador (incremento de tiempo incluido), los expertos entrenadores se dieron hasta con la cubeta, sin dar ni pedir cuartel, a grado tal que no hubo ni siquiera un empate.

Todos los encuentros terminaron con un rey inclinado a consecuencia de los riesgos que los estrategas de las batallas tomaban en la conducción de sus ejércitos, como si jugaran para el público, ofreciendo emociones a raudales.

Sin embargo, al final la serie jugada en la tarde-noche del viernes y el sábado en Plaza Diamante (calle 62 x 63, frente al Zócalo de Mérida) y en la sede provisional de la Edarays, en el poniente de Mérida, concluyó con salomónica igualada a dos puntos (cada quien se impuso al conducir las piezas blancas).

En el póquer de enfrentamientos, en el que se puso de manifiesto la buena preparación teórica de ambos en la apertura, proliferaron las celadas, el ingenio en las maniobras combinativas y los sacrificios brillantes, entrega de piezas incluida, en la fase de finales.

Hubo de todo en el choque, arbitrado por el experimentado juez Miguel Ricardo Sosa Pérez, quien poco tuvo que intervenir por el fair play (juego limpio) demostrado por ambos adversarios.

Patrocinó la contienda la escuela Ajedrez Estrategia y Táctica en la Vida (AETV), cuya representante en Mérida es la maestra Laura Columba Rosas Olivera. A ambos rivales se les premió con sendos libros que son auténticos tesoros: “El Informador Ajedrecístico” No. 16, con encuadernación especial, y “Ajedrez, juego y con ciencia”, cuyo autor es el metodólogo cubano Lázaro Bueno Pérez. Esta última obra vio la luz hace unas semanas, en el marco del Memorial Capablanca, en La Habana.

Además, el MI Góngora Montes obsequió a su antagonista el más reciente ejemplar del Informador, el número 128, que incluye cientos de las mejores partidas jugadas en los últimos meses por los mejores ajedrecistas del planeta, entre ellas hermosas producciones del monarca universal, el noruego Magnus Carlsen, y su retador, el ruso Sergey Karjakin.