MÉRIDA.- Empresarios afiliados a la Cámara Nacional de Comercio, Servicio y Turismo (CANACO SERVYTUR) de Mérida en la sección especializada de Casas de Empeño se reunieron con personal de la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán (AAFY) para conocer las nuevas obligaciones previstas en la reforma a la Ley General de Hacienda del Estado.
Ante los socios de CANACO Mérida, Juan José Abraham Daguer, señaló la importancia de conocer a fondo la legislación presente en el ramo de casas de empeño, a fin de que los empresarios cumplan oportunamente las diversas obligaciones que señala la ley en la materia.

Explicó que la reforma a la Ley General de Hacienda del Estado adicionó un impuesto a ese tipo de negocios, y se establecieron una serie de reqistros que cumplir en la nueva Ley que Regula las Casas de Empeños del Estado de Yucatán, mismos que debe ser conocido por los dueños de estos establecimientos para no cometer omisiones.

Juan José Abraham indicó que con estas medidas se busca darle garantías al pignorante y la seguridad de que sus artículos estarán resguardados y no se perderán, porque las empresas afiliadas a CANACO Mérida son negocios constituidos que cumplen todos los requisitos que marca la Ley.

Sobre el tema el Jefe del Departamento de Orientación, Trámite y Servicio de dicha dependencia, Wilberth Mukul Chan, precisó que la Ley que Regula las Casas de Empeño del Estado de Yucatán, entró en vigor a partir del 1 de julio en curso, por ello se realizó la reunión con los empresarios del giro, para aclarar dudas y precisar los artículos.

La ley, indicó, impone a los contribuyentes de dicho giro, diversas obligaciones relacionadas con su funcionamiento, la obtención de los permisos estatales para su operación, el pago de los derechos que causan dichos permisos y algunos requisitos para su expedición.

También se prevé visitas de verificación, causas para negar la solicitud; información del permiso, modificación del permiso, revalidación y reposición del permiso, el registro estatal de casas de empeño, así como obligaciones de los permisionarios, entre otras.

Precisó que cuando un negocio de empeños decida cambiarse de predio tiene que avisar con anticipación a sus clientes, e informar su nueva dirección para que los pignorantes no sean sorprendidos y luego den por perdidas sus prendas.

Y establece un lazo de 90 días naturales contados a partir de la entrada en vigor de la ley, para que las casas de empeño ya instaladas, se apeguen a la misma y gestionen el permiso estatal ante la Agencia de Administración Fiscal de Yucatán, anotó.