PROGRESO.- Como se vuelve costumbre, sólo unos 200 turistas de los 3,222 que trajo el crucero Carnival Triumph se quedaron en el puerto, ya que los demás abordaron autobuses para viajar a las zonas arqueológicas, a las playas de Telchac y a Mérida.

Como consecuencia, el segundo día de crucero de la semana resultó malo y en el malecón los 100 vendedores y tour operadores se la pasaron recorriendo la zona turística en espera de clientes  que nunca llegaron.

El Carnival Triumph arribó procedente de Cozumel, al igual que el martes llegó el Carnival Liberty, que, según Eddie Barbosa, vendedor de sombreros, los cruceros ya no son negocio para los vendedores y artesanos, pues arriban de Cozumel  y los pasajeros ya no gastan.

-Cuando el crucero llega directo de Estados Unidos las cosas cambian, porque el pasajero  gasta sus dólares en el puerto por ser el primer punto que tocan; en cambio, cuando llega de Cozumel, es un día malo como ocurrió hoy (ayer jueves)  -dijo Eddie Barbosa.

Tito Lorenzo, vecino de Kanasín y quien vende memorias USB y artefactos para tomar selfies, señaló que  de plano ayer fue un mal día de crucero; cansado de caminar en la playa del malecón se sentó y comentó que ofreció los aparatos para tomarse selfies, los cuales vende a 10 dólares, pero los pasajeros le dijeron que en Estados Unidos cuestan tres dólares, no vendió ninguno.

Roberto Frías, vecino de Huhiy que se dedica a vender alpaca y puros, señaló que desde hace  como un año que el turismo de barco comenzó a bajar en el puerto y cree que se debe a que hay mala promoción del puerto a bordo del crucero, en donde a los pasajeros les venden paquetes para visitar las zonas arqueológicas y Mérida.

El vendedor ofreció a 10 dólares los collares de alpaca, pero los pocos pasajeros que se detuvieron para ver el producto le ofrecieron cinco dólares, pues sólo lo tendrían durante el viaje y lo tirarían al llegar a Estados Unidos, pero no compraron nada.

El Carnival Triumph arribó a las 7:30 horas y zarpó a las cinco de la tarde con destino a Galveston; en esta ocasión la mayoría de los pasajeros permaneció en la terminal de cruceros, en donde también hay tiendas de artesanías, bares y tienda libre.

En este puerto, grupos de pasajeros abordaron autobuses para viajar a las zonas arqueológicas, playas de Telchac y Mérida. Pocos turistas estuvieron en el malecón. Por la baja afluencia los vendedores se quedaron sentados en la entrada de los restaurantes, palapas de playa y barda del malecón.