PROGRESO.- Aunque las despidió en venganza, ahora el alcalde José Cortés Góngora pretendió reinstalarlas con más sueldo, pero las lideresas se negaron a aceptar la propuesta, porque “con el alcalde no hay buenas relaciones y no queremos ser roba sueldos”.
Exigen que las liquiden conforme a la ley, ya que algunas tienen hasta 20 años de antigüedad y no dejarán de luchar hasta que el Ayuntamiento les pague lo que les corresponde por despedirlas.
Las lideresas priistas de colonias y comisarías, quienes se definen como trabajadoras sociales, fueron despedidas por el Ayuntamiento en septiembre del año pasado. La Comuna despidió a 87 lideresas que estaban en nómina y Weny Gómez representa a 52, pero indica que todas las que despidieron del Ayuntamiento interpusieron demanda ante el Tribunal de los Trabajadores; calcula que son poco más de cien los que demandaron incluyendo a empleados municipales que fueron cesados por órdenes del alcalde.
Wendy Gómez, representante de un grupo de 52 lideresas (trabajadoras sociales) que demandaron a la Comuna por despido injustificado explicó que en la reunión del 24 de junio pasado en el Tribunal de los Trabajadores al Servicio del Estado y de los Municipios, el Ayuntamiento, por medio de su representante legal Ángel Fernando Herrera Pasos, les propuso la reinstalación y un salario de $75 diarios, pero no lo aceptaron.
Ayer miércoles, en rueda de prensa a la que convocaron las lideresas, Wendy Gómez explicó que no aceptaron la propuesta del Ayuntamiento porque no quieren trabajar con el alcalde, debido a que no hay buenas relaciones y que tampoco quieren ser roba sueldos; piden que las liquiden.
Explicó que como trabajadoras sociales el Ayuntamiento les pagaba a $800 quincenales, pero ahora les proponen reinstalarlas y pagarles a $75 diarios, pero no lo aceptaron, ya que quieren que las liquiden conforme a la ley, pues hay lideresas que tienen más de 20 años, como Teodora Estrella y Mex, Mirna Ramírez y Guadalupe Gutiérrez; Wendy Gómez tenía unos ocho años laborando como trabajadora social.
La postura de las lideresas que demandaron a la Comuna es continuar con el proceso hasta que las liquiden conforme a la ley, porque en definitiva no quieren trabajar con el alcalde José Cortés, señaló Wendy Gómez, quien agregó que como trabajadoras sociales lo que quieren es apoyar a las personas que representan, continuarán realizando gestiones para ayudarlas.

