PROGRESO.- El coordinador de Recaudación Fiscal del Ayuntamiento Ronald Bolívar Celis Gómez se vio envuelto en otro escándalo, a causa de su poca táctica para cobrar o querer hacerlo, pues ayer le impidió trabajar a Magaly Alférez, quien tiene un módulo de masajes.
Policías y empleados municipales, encabezados por Ronald discutieron con Magaly y sus seis empleadas, ya que intentaron desalojar a las masajistas y retirar las mesas de trabajo, hechos que tuvieron lugar poco antes que los pasajeros del crucero Carnival Liberty comenzaran a llegar al puerto.
Los policías municipales, que solo cumplían con la orden, no pudieron desalojar a las masajistas, de modo que llegaron mujeres policías para apoyar a sus compañeros, pero la discusión entre ambas partes subió de tono, hubo empujones y amenazas.
Un uniformado se acercó a una masajista para tratar de alejarla, pero la trabajadora le dijo “no me toque”, otra (masajista) que grababa los hechos con su celular recibió el reclamo de Ronald Celis, quien molesto preguntó porqué lo grababan.
El incidente ocurrió en la zona del tianguis artesanal del local del sindicato de taxistas, por el lado de la calle 80, en donde instalaron a las instalaron, debido a los trabajos que se realizan de construcción de un espacio techado.
Supuestamente los cuatro grupos de masajistas habían acordado no pagar hasta que terminaran los trabajos, pero tres grupos finalmente pagaron sus cuotas y no avisaron a Magaly Alférez, de modo que ayer martes al llegar las masajistas se encontraron con que serían desalojadas.
Magaly Alférez discutió con los uniformados, grabó con su celular los hechos al mismo tiempo que hablaba exponiendo el caso al gobernador y decía que le mandaría la grabación para que esté enterado del caso e intervenga.
Finalmente, el grupo de masajistas de Magaly Alférez no se instaló, el módulo y mesas fue custodiada por mujeres policías. Cuando los pasajeros llegaron al puerto, el escándalo ya había terminado.
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