MERIDA.- Los trabajos de reparación del alambrado que se encuentra encima de los enormes muros del penal hicieron pensar a muchas personas que se trataba de la fuga de un reo.
Ste lunes, poco antes de la una de la tarde, un empleado, vestido de uniforme naranja reparaba los alambres del muro y los que lo vieron enseguida creyeron que era un reo que trataba de escapar.
Escapar de esa manera y a plena luz del día es prácticamente imposible, primero habría que escalar el muro – de unos cinco metro de alto-, y si alguien lo lograra enseguida sería abatido a tiros.

