MÉRIDA.- El cheque de “hule” que dejó en la tesorería de la Comuna el empresario Ramiro de Santiago Armenta, quien organizó el fallido concierto del grupo musical “Cañaveral” es de $625 mil, pero él sólo le pagará al banco mil pesos por haber expedido un cheque sin fondos.

Se desconocen los motivos por los que Guadalupe Canché Camarillo, jefa de administración tributaria de la Tesorería, aceptó un cheque sin que esté certificado o porque no pidió que le hicieran una transferencia bancaria, que es más fácil y seguro.

O es muy tonta o hubo algo chueco a cambio de aceptar un cheque sin certificar”, indican varias personas al conocer de este caso.

El Grillo publicó ayer que el lío del fraude porque Cañaveral dejó plantados a sus seguidores el sábado pasado se le complica a la Comuna, debido a que Guadalupe Canché, jefa de administración tributaria, aceptó un cheque sin fondos del empresario que organizó el concierto, de modo que no lo pueden obligar a devolver el dinero a los asistentes.

El departamento de Espectáculos de la Comuna ya dijo que sus inspectores cumplieron con su trabajo y el problema es de Tesorería y Finanzas, por aceptar un cheque de garantía sin fondos, cuando el documento debió estar certificado.

De acuerdo con datos recabados, varios empresarios ya se han quejado del trabajo de Guadalupe Canché y entre los que están molestos está la directora de la Fundación Tócate, porque el mes pasado fue a hablar con el alcalde Mauricio  Vila Dosal, durante el programa “Miércoles Ciudadano”, para que les dieran una reducción de impuestos de un evento benéfico.

El alcalde les dijo que sí y la envió a Tesorería, en donde Guadalupe Canché la hizo dar muchas vueltas y al final no les redujo el pago de impuestos, de modo que a esa empleada le valió el ofrecimiento del alcalde.

Se espera que la Comuna demande al empresario.