PROGRESO.- El imparable avance del mar amenaza las casas de verano ubicadas en la franja que va de Chicxulub y Uaymitún, en donde la erosión marina cada vez deja menos espacio, a pesar de que los dueños de los predios han hecho hasta lo imposible para frenar ese fenómeno.

A fin de tratar de detener la erosión han colocado bolsas de arena y piedras a manera de espigones, pero nada impide que las marejadas se “coman” la costa.

Varios tramos de la playa de Chicxulub y de Uaymitún, a dos kilómetros al oriente del muelle de pescadores, se observa como el mar como va “comiendo” la playa, de modo que hay partes en donde de plano no hay costa y las dunas que protegen los predios veraniegos van desapareciendo.

Algunas residencias ya no tienen playa y también hay predios en los que los cimientos de muros y escaleras están en grave peligro de derrumbe a causa de la erosión; los dueños de las casas los han reconstruido en varias ocasiones, pero el avance del mar continúa.

Según se observó en un recorrido, hay tramos de la costa entre Chicxulub y Uaymitún en donde no se puede caminar porque ya no hay playa, de modo que las marejadas azotan con lo que queda de las dunas costeras que están siendo arrasadas por la erosión, situación que podría agravarse con los malos tiempos que se esperan con la temporada de ciclones.

En opinión de los vigilantes de casas, urge que se realice un programa serio de rescate de las playas y se coloquen las estructuras adecuadas para recuperar la costa, pues hasta donde sabe el relleno de la costa realizada el año pasado no dio los resultados esperados, la arena depositada ya se deslavó.

Indicaron que hay tramos de la costa donde se aplicaron otros métodos de rescate de playas y se observa que hay recuperación costera.