Mérida.- Adolfo Loría Montero, quien falleció el 11 de enero pasado a los 93 años de edad en la Ciudad de México, es uno de los cinco yucatecos que ha vestido la franela de los Diablos Rojos de México en la Liga Mexicana de Béisbol.

El “Chel” Loría nació en Mérida el 15 de octubre de 1922 y mañana domingo habrá un homenaje con sus cenizas presentes, a las 10 de la mañana, en el Estadio Salvador Alvarado de Mérida.

El guardabosque yucateco lo hizo a los 27 años, en 1949, y cinco años después defendió la franela del México Azul. Con los Diablos apenas intervino en seis encuentros, con los que pegó un hit en 11 turnos oficiales, con una carrera anotada y dos producidas.

Más maduro, se enfundó en el uniforme del México Azul en 1954 con el que bateó para .273. En 60 partidos acumuló 209 visitas oficiales al bate, bateó 57 imparables, tres de ellos jonrones, timbró 22 carreras y remolcó 21.

En 1955 y 1956 jugó para los Saraperos de Saltillo en la Liga Central. En su primera campaña con el equipo saltillense fue compañero de Rodolfo “Mulo” Alvarado.

En Yucatán, don Adolfo defendió la franela de las Estrellas Yucatecas en la Liga Peninsular.

El campo de sus grandes hazañas en su ciudad natal fue el Estadio Salvador Alvarado, por lo que su último deseo fue que se esparzan sus cenizas en el campo en el que destacó, lo que sucederá mañana domingo a las 10 de la mañana cuando asistan sus familiares y amigos.

Su hijo Elías Loría Barrera recuerda algunos pasajes de la vida de su padre.

Se inicio al béisbol a los 15 ó 16 años a escondidas de su papá. Cuando éste se enteró, lo corrió de la casa. Le dijo que sólo podía regresar si triunfaba en el béisbol.

Destacó por su buen brazo en el jardín izquierdo y bateo a la hora oportuna.

Tiempo después, su padre, don “Chon” Loría, escuchó el nombre de su hijo en la transmisión radiofónica de un partido y así pudo regresar a casa.

Terminó su carrera profesional en la Liga Mexicana con el entonces México Azul.

Además de Loría, Julio Espadas, Juan José Pacho, William Berzunza León y Omar Basulto Germón han jugado para los capitalinos

Gracias al béisbol consiguió empleo en el Seguro Social, del que se jubiló a los 62 años.

En el IMSS comenzó desde abajo y ascendió gracias a su dedicación y estudio. Llegó a ser jefe de la planta de lavado.

Fue muy popular en el IMSS porque siempre se preocupó por los demás.

Ya jubilado, a los 63 años formó un equipo de veteranos con su amigo mecánico y de borracheras Elías Saavedra. El equipo se llamó “La biela de oro”, que fue campeón tres temporadas consecutivas.

Después entró a la Liga Petrolera de veteranos en la que llegó a ser el jugador más longevo. Don Adolfo jugó hasta los 92 años en ese circuito, por lo que recibió un reconocimiento.