PROGRESO.- Ante la vista y paciencia de las autoridades, grupos de teporochos se apoderaron de la playa del malecón, lo que, además de que da mala imagen al puerto, hace crecer la inseguridad, pues suelen robar para comprar bebidas alcohólicas.

Los teporochos  ya sentaron su base al inicio del malecón y, en opinión de los ribereños, no solo dan mala imagen del puerto, sino que también representan peligro para los pescadores, visitantes y personas que a diario caminan y corren en la playa.

Los ribereños que tiene su base de operaciones explican que antes los bebedores consuetudinarios se concentraban bajo los arcos del viaducto del ex muelle fiscal, pero desde que comenzaron los trabajos de construcción del viaducto alterno se trasladaron al inicio del malecón, en donde ebrios se tiran en la arena o se sientan en los alijos de los pescadores.

El robo de un triciclo nuevo propiedad del pescador Guadalupe Tzec Tzuc, quien dejó el vehículo encadenado en el malecón, y otros robos cometidos a negocios cercanos, de donde se han sustraído bebidas y objetos de fácil venta, alerta a ribereños y dueños de establecimientos, ya que los ilícitos serían cometidos por los teporochos, quienes pasan las 24 horas del día en la zona del malecón.

Los  bebedores se dedican a pedir pescado a los ribereños y personas que acuden a comprar pescado en la playa, también le hacen de “viene viene”, el dinero que obtienen lo usan para comprar bebidas alcohólicas.

Policías municipales que recorren el malecón señalan que no pueden desalojar a los teporochos de la playa, mientras no cometan algún delito e indican que cuando los detienen por un algún ilícito que cometen sólo permanecen de 24 a 36 horas en la cárcel y luego los liberan, pues no los pueden dejar más tiempo encarcelados.

Pescadores y policías señalan que esos bebedores la mayoría son de fuera que llegaron al puerto para trabajar como pescadores, pero al quedar desempleados se reúnen en la playa y se unen a los grupos de teporochos que viven en la playa.

Prestadores de servicios indican que los teporochos son una grave amenaza para el turismo de barco, pues debido a que no se les desaloja, acosan a los pasajeros de los cruceros y eso obliga a los turistas a retirarse de la playa y retornar a la terminal remota llevándose una mala imagen.