Mérida.- Un murmullo de sorpresa mezclado con sonrisas de incredulidad dejaron escapar 20 estudiantes de secundaria del “Instituto Salvador Dalí” cuando se les anunció que un niño de 11 años de edad se enfrentaría al mismo tiempo contra todos ellos.

Como parte de la Semana Cultural del plantel, que culminó el pasado viernes con espectacular sesión, cada uno de los jóvenes estaba sentado frente a un tablero, formando cuadrangular mosaico en uno de los salones del plantel. Fue entonces que se les dijo que el experto visitante al que tendrían como rival era un pequeño: Miguel Tadeo Palma Villanueva.
“¿Desde hace cuánto que juegan ajedrez ustedes?”, preguntó antes el moderador, a lo que todos respondieron en coro: “Uuuuuuh”, dando a entender que desde hace mucho tiempo que intercambian jaques sobre el campo de batalla de las ideas.
“Bien, este niño hace tres años no sabía ni mover las piezas de ajedrez, pero en cuanto aprendió sus maestros se dieron cuenta que tenía gran facilidad para el juego ciencia y, más que nada, un tesón a toda prueba, lo cual forma parte del talento. Nada que valga la pena puede lograrse sin esfuerzo”, remarcó.
Tras extender la diestra para desear suerte a sus adversarios en turno, Miguel Tadeo recurrió a un amplio repertorio de aperturas, moviendo primero ya sea el peón rey, el de dama, alguno de los dos caballos e incluso el peón alfil. Era imposible así que alguno de los simultaneados copiara el juego de su vecino de al lado.
Con alegre, armonioso desarrollo de su arsenal de trebejos, el pequeño comenzó por ganar espacio en el centro de cada palestra, tomando la iniciativa en el ataque y pronto se lanzó a la yugular de cada soberano negro. Armó un tornado de piezas en una vorágine de ideas que buscaban redes de mate.
Los reyes blancos al centro del tablero se fueron incrementando a cada momento, señal de que el visitante había dado jaque mate u obligado a capitular a cada antagonista, hasta que el último de los anfitriones firmó el armisticio en apenas una hora y 20 minutos.
Una contundente muestra de concentración mental, aunada a una sólida preparación teórica de Tadeo, la mayor promesa infantil surgida del club de ajedrez “Bobby Fischer”, ubicado en los altos de Plaza Diamante (calle 62 x 63, contraesquina del Zócalo), donde aprendió a mover los trebejos.
Los alumnos que tomaron parte en la simultánea fueron: Vanesa Lugo Lara, Jesús López, Orlando y Adrián Justiniano, Manuel García, Daniel Sauret, Sergio Aguilar, Jorge Ancona, Esteban Abelardo, Jesús Herrera, Renán Carrillo, Ernesto Domínguez, Ernesto Medina, Juan Diego, Braulio Rodríguez, Jorge Castilla, Leo Hernández, Eduardo Tello, Patricio Carmona y Dylan León.
Lo mejor de todo fue que, ante la buena respuesta del alumnado a la sesión ajedrecística, la directora del plantel, maestra Karina Laviada Villanueva, ofreció implantar el taller de juego ciencia el próximo ciclo escolar.