MÉRIDA.- Vecinos del fraccionamiento Mulsay denunciaron la construcción a escondidas de una antena de telefonía celular en una zona exclusivamente habitacional.

Con el fin de impedir que continúe la obra, se han dado a la tarea de recabar firmas entre los vecinos y hasta llevan casi 60 firmas que esperan presentar ante el alcalde Mauricio Vila Dosal, pues dependencias municipales son las encargadas de autorizar los permisos para dicha infraestructura.

Los vecinos se oponen porque han escuchado que las antenas de telefonía celular emiten radiaciones que pueden ser cancerígenas, además de que pone en riesgo su seguridad en caso de que haya un huracán.

39.9Los inconformes informaron que ya presentaron un escrito en el Palacio Administrativo del Ayuntamiento, al parecer, ante la Dirección de Desarrollo Urbano, una de las dependencias que habrían autorizado la construcción de la antena.

De acuerdo con los vecinos, la antena se construía (ahora están detenidas las obras) en un terreno ubicado en la calle 5 entre 18 y 20 de dicho fraccionamiento, y remarcaron que la calle 5 es en realidad un andador, es decir, que en la zona sólo hay casas.

Según dijeron, una mujer que era dueña del terreno les informó que ya lo vendió y que desconoce el nombre del nuevo propietario. También les indicó que, pese a todo lo que hagan, la antena será levantada en dicho predio, pues es una obra que tarde o temprano será construida porque la empresa que la patrocina es muy poderosa y puede comprar funcionarios.

Este viernes los vecinos tenía cita en Servicios Municipales del Poniente, donde debió atenderlos el director, Luis Jorge Montalvo Duarte.