MÉRIDA.- Hay malos padres que dejan de mantener a sus hijos, pero también hay hijos abusadores que mienten, con tal de obtener dinero fácil, aunque su papá vaya a la cárcel, como es el caso de los gemelos Ángel Gabriel y Gloria Guadalupe Magaña Cimé, ambos de 23 años de edad, que con base en mentiras mandaron a prisión a su progenitor.
Estos dos “engendros del mal”, como diría una abuela, denunciaron hace tres años a su papá Ángel Gabriel Magaña Medina por el delito de incumplimiento de las obligaciones y asistencia familiar, motivo por el cual fue detenido y enviado al penal, aunque todo era mentira.
Sin embargo, el juez cuarto penal Jorge Andrés Vázquez Juan dejó libre al acusado, quien estuvo preso una semana, porque no encontró elementos para procesarlo, al quedar demostrado que los gemelos trabajan desde hace varios años, pues dejaron de estudiar e incluso la mujer ya es madre de un par de niños.
Abogados entrevistados indicaron que el señor Ángel Gabriel podría demandar a sus hijos por daño moral y falsear declaraciones.
No soy ningún papá irresponsable, pues si bien en marzo de 2006 me divorcié de la madre de los gemelos, Gloria Cimé Arceo, a ella le daba 500 pesos semanales”, indicó el ahora exculpado, quien dijo que no es un irresponsable.
En entrevista dijo que en 2009 promovió unas diligencias de jurisdicción voluntaria, para depositar ante el Fondo Auxiliar del Poder Judicial del Estado la pensión que aportaba, que eran 1,100 pesos mensuales.
Cuando mis hijos cumplieron la mayoría de edad, en 2011, yo les daba de propia mano el dinero, como me pidieron, porque su mamá se quedaba con el efectivo, precisó el entrevistado.
Sin embargo, en julio de 2013, sus hijos lo demandaron por incumplimiento del pago de 40 quincenas o 20 meses de pensión.
Lo que no dijeron al demandar es que ambos dejaron de estudiar y se pusieron a trabajar: Ángel Gabriel se empleó en la Sedatu y Gloria Guadalupe se embarazó en 2013, año en que se promovió la demanda, y después tuvo otro hijo, y actualmente labora como cocinera en el Cendi “Consuelo Zavala Castillo”.
Al demostrarse que eran mayores de edad y ya no tienen dependencia económica, se dio marcha atrás a la demanda de los gemelos, a los que no importó que injustamente su progenitor pisara la cárcel.


