PROGRESO.- Si la vez anterior se dijo que había sido el peor día del turismo de crucero, debido a que poco menos de cien turistas se quedaron en la playa del puerto, esta vez fue peor, pues penas 50 viajeros estuvieron en el malecón.
A pesar de que el crucero Carnival Triumph trajo a 3,133 turistas, apenas 50 recorrieron las playas, lo que desanimó a los prestadores de servicios que piensan ya en retirarse del negocio turístico, pues ya no ganan.
De las masajistas, fastidiadas de esperar clientela, algunas se sentaron en las mesas de masajes, otras se recostaron para matar el tiempo, algunas se sentaron en la barda del malecón con la esperanza que llegaran grupos de pasajeros para ofrecerles sus servicios.
Un grupo de 20 pasajeros estuvo en la playa del restaurante Eladios, pero sólo consumieron cervezas y algunas botanas. Ningún pasajero utilizó los servicios de motos acuáticas ni bananas y sólo cuatro pasajeras se metieron al mar, pues la orilla de la playa estaba sucia con lodo y sargazo.
El crucero llegó a las 8 horas, procedente de Cozumel, y zarpó con destino a Galveston a las 5 de la tarde.
Cuando a las 11:30 horas una familia de turistas se retiraba del malecón, una pareja de teporochos pasó cerca de ellos con una cerveza, lo que en opinión de Alberto Vadillo, quien atiende un carrito turístico, esa es una de las causas por el cual el turismo de crucero no se está quedando en la ciudad.
Hace unos días, dijo Alberto Vadillo, leí que José Huerta Morales, ex director de la Administración Portuaria Integral (API) dijo que una de las causas de la baja en el turismo de crucero, son los grupos de personas que se emborrachan en el malecón.
Otras opiniones se formularon sobre el desplome de pasajeros: un mesero dijo que no hay nada en Progreso para ofrecer a los pasajeros de crucero, no hay atractivos, sólo la playa, pero no hay más que haga que el turista permanezca y gaste, por eso prefieren viajar a las zonas arqueológicas o quedarse a bordo del crucero o en la terminal de cruceros, en donde hay tiendas y restaurantes.
Vendedores de artesanías indicaron que si las cosas no mejoran dejarán de venir al puerto o se trasladarán a Mahahual, Quintana Roo para trabajar, pues tienen reportes de que los pasajeros que llegan a ese lugar se quedan y gastan.

