MÉRIDA.- Luego de que el juez Andrés Vázquez Juan se negó a liberar una orden de aprehensión en contra de Abraham de Jesús Salazar Escalante (a) “Kiko”, el Tribunal Superior de Justicia revocó esa negativa y ordenó que se le detenga por el delito de sustracción de menores, que denunció su ex esposa Martha Guadalupe Castro Rizos.

Este abusivo sujeto fue presentado detrás de las rejillas de prácticas del Juzgado Primero Penal,pero se negó a emitir su declaración preparatoria.

En algo insólito y que exhibe a la “justicia yucateca”, Salazar Escalante logró meter presa a su ex mujer por el delito de incumplimiento de las obligaciones de asistencia familiar, luego que mediante engaños lograra que su ex pareja firmara las bases de su divorcio, en las que cedía la custodia de la hija de ambos, cuando ésta contaba con menos de cinco años de edad.

Sin embargo, la mujer fue absuelta por la juez segundo, Rubí Guadalupe González Alpuche, porque no se acreditó tal hecho.

El sujeto primero se llevó a la hija de ambos, C.G.S.C., el 15 de julio del 2012, de modo que intervino un juez de lo familiar, para que la menor regresara con su madre, que para ese entonces había obtenido la custodia, es decir, por medio de la fuerza pública la menor fue rescatada.

Un juez familiar lo denunció por desacato y fue encarcelado, sin embargo, el juez sexto penal, Vázquez Juan dictó la negativa de orden de arresto por el delito de sustracción de menores, lo que apeló la madre de la niña, porque seguía sufriendo de acoso.

Finalmente, el Tribunal intervino y decretó su arresto, que se llevó al cabo el lunes pasado y para que este sujeto salga del penal se le fijó una fianza superior a los 20 mil pesos.