MÉRIDA,- En lugar de vigilar la población, agentes de la policía municipal de Calotmul se dedican a ingerir bebidas embriagantes en su horario de trabajo.
Sin recato, los agentes entran a cantinas, estacionan a las puertas vehículos oficiales y se quedan emborrachándose durante horas. 
Hace unos días, el 9 de abril, un policía municipal identificado como Hilario Chimal y dos elementos de la brigada de protección civil fueron sorprendidos en el bar “Los Farolitos”, ubicado en el centro de la cabecera municipal.
Los tres estaban uniformados con playeras de color blanco con las siglas de la policía y en la puerta permanecía una moto asignada para vigilancia, en la que dejaron colgado un chaleco reflejante.
Aunque los ciudadanos denunciaron este hecho ante los superiores de estos elementos, no hicieron nada para sancionar a estos empleados del ayuntamiento que encabeza Luis Fernelly Polanco.
Posteriormente se repitió un hecho similar, pero en otro bar que también se encuentra en el centro de Calotmul.


