MÉRIDA.- Filiberto Sumárraga Tello contaba $60 mil cuando llegó a visitarlo su “amigo” Alfredo Alberto Vázquez Castillo, a quien sentó en la sala mientras terminaba de contar el efectivo. Sin embargo, Filiberto se levantó un momento y Alfredo tomó el dinero y se fue.
Eso pasó en julio de 2009, y gracias a la justicia pronta y expedita de Yucatán hasta ayer miércoles de 2016 detuvieron al acusado, es decir pasaron seis años y ocho metes para que comenzara la acción de la justicia.
El ladrón de ocasión fue detenido en la calle 138 con 63 del Fraccionamiento Nora Quintana y, de acuerdo con datos recabados, los hechos ocurrieron en julio de 2009 en el domicilio del denunciante, ubicado en la calle 20 entre 25 y 27 de Umán, a donde llegó el indiciado para platicar con el afectado.
El denunciante afirma que momentos antes de que llegara el hoy aprehendido comenzó a contar el dinero que le pagaron por la venta de un auto y que, en un momento tuvo que retirarse de la sala donde se encontraban, dejando el dinero y al detenido unos minutos a solas, oportunidad que aprovechó Alfredo para apoderarse del efectivo y retirarse del lugar.


