MÉRIDA.- Aunque usted no lo crea: Carlos Alberto Falcón Zacarías, quien junto con otro sujeto asaltaron cuchillo en mano a una pareja de adolescentes fue sentenciado ayer martes, a pesar de que estaba ausente, pues huyó, porque un juez declaró que su detención había sido ilegal.
La sentencia fue de dos años y 34 días multa, por medio de un “procedimiento abreviado”, mientras que a su compañero de delincuencia Santiago Geeovanny Couoh Yam, quien siguió todo el proceso, se le condenó mediante un proceso abreviado.
A los sujetos se les acusó de que el 19 de noviembre, a las 21:30 horas, estaban en la calle 55-A entre 16 y 18 del fraccionamiento Juan Pablo II, cuando vieron a una pareja de menores de edad y sin más procedieron a amagarlos con un cuchillo y los despojaron de un teléfono celular y un bolso.
Hay que precisar, que Couoh Yam pidió un proceso abreviado, con lo que se convierte en un delincuente confeso del delito que se le acusó y por tanto también a Falcón Zacarías.
Sin embargo, en noviembre pasado, cuando fueron llevados ante el juez Santos Alfredo May Tinal, éste los dejó libre pues decretó como ilegal la detención de los agresivos ladrones, con el argumento de que no existió la inmediatez entre la detención y la puesta a disposición de parte de los policías estatales a la autoridad ministerial, pues hubo un lapso de cinco horas que no fueron justificadas.
Aunque el “juez” les impuso medidas cautelares ni tardo ni perezoso Falcón Zacarías puso pies en polvorosa y se sustrajo de la acción la justicia, de modo que ni siquiera se presentó.
Al “bien portado” Couoh Yam se le impuso residir en un lugar determinado, no acercarse a las víctimas, permanecer en su trabajo de tapicero, presentarse al Centro de Supervisión dentro de los primeros cinco días hábiles de cada mes para acreditar el cumplimiento de condiciones.
También se le pidió salir del estado, pagar mil pesos por la reparación del daño, en cinco abonos mensuales de 200 cada uno.


