MÉXICO.- El Partido de la Revolución Democrática (PRD) enfrenta para 2016 una deuda de 85 millones 572 mil pesos por créditos bancarios que adquirió con motivo de la pasada elección federal, en la que, pese a la estrategia que desarrollaron, su porcentaje de votación se vio reducido de manera significativa.
A partir de septiembre de 2014 al cierre de 2015, el partido logró cubrir 205 millones 862 mil pesos, lo que representa 70 por ciento de la deuda que ascendía, a inicio del periodo, a 291 millones 434 mil pesos.
Asimismo, el PRD pagó durante este periodo 14 millones 623 mil pesos en intereses y determinó amortizar la deuda en más de 149 millones 660 mil pesos, con el objetivo de reducir el costo que conllevó adquirir el préstamo bancario.
En tanto que el gasto que enfrentó el partido durante todo el año pasado, incluyendo sus actividades ordinarias como de campañas, superó los 870 millones de pesos.
Sin embargo, el total de recursos que recibirá el partido este año de financiamiento público será menor que el asignado en años anteriores, considerando que el número de votantes que obtuvieron en la pasada elección se redujo en más de 10 puntos porcentuales.
Otro de los factores que influyó en esta reducción de los recursos que son distribuidos entre los partidos políticos fue la depuración del padrón electoral, que dejó fuera a 2.5 millones de credenciales que no fueron renovadas y que impactó en 73 millones de pesos.
Sin embargo, el partido deberá cubrir los adeudos que mantiene por diversas sanciones a las que se hizo acreedor por diversas irregularidades en que incurrió por su gasto ordinario, así como algunas que permanecen pendientes del pasado proceso federal.
Durante 2016 el PRD recibirá 484 millones 398 mil pesos por concepto de gasto ordinario, una cifra menor a los 654 millones 649 que recibió por el mismo concepto durante el año pasado y que se utilizaron para el pago de las deudas que ha adquirido el partido.
Al igual que el partido del sol azteca, PVEM y PT adquirieron préstamos bancarios durante el último para cubrir deudas ocasionadas por la pérdida de sus prerrogativas, así como para destinarlo a las últimas campañas federales, respectivamente.
NOTA DE MILENIO.-


