PROGRESO.- Con la tradicional peregrinación infantil anual, en la que participaron poco más de cinco mil personas, se iniciaron las festividades guadalupanas, las cuales concluirán el 12, con la llegada de grupos de antorchistas de diversas poblaciones.
Este año las peregrinaciones guadalupanas tienen como lema “María de Guadalupe, madre de misericordia, ruega por nosotros”, explicó el presbítero Francisco Mukul Domínguez, párroco de la Purísima Concepción y San José, quien bendijo a los niños antes que saliera la peregrinación de las puertas del templo parroquial.
Elementos de la policía municipal, que tuvieron a su cargo la vialidad y seguridad de los peregrinos, estimaron que en la peregrinación infantil participaron unos 3,000 niños y dos mil mamás y papás que acompañaron a sus hijos.
La larga columna humana que partió a las 3:30 de la tarde de las puertas del templo parroquial, ubicado en la calle 80 entre 31 y 33 en el centro de la ciudad, y ocupó unas cinco cuadras. Al frente, como es tradición marchó la banda de guerra de la escuela secundaria Carlos Marx.
Niños de catecismo marcharon en grupos llevando rosas, acompañados de sus catequistas y religiosas que colaboran en la parroquia y comedor parroquial.
Como es costumbre en el primer día de la peregrinación de la Virgen de Guadalupe, numerosos niños participaron ataviados con las tilmas de San Juan Diego, muchas niñas también fueron vestidas de guadalupanas.
Numerosas mamás asistieron llevando a sus hijos en carriolas. A lo largo del derrotero hasta la capilla guadalupana, ubicada en la calle 31 con 100, se hicieron tres paradas para que rezaran.
En la capilla de Guadalupe esperó el padre Francisco Mukul, quien dio la bienvenida a los peregrinos y los bendijo. Por la noche a las 8, salió la peregrinación del sindicato de trabajadores petroleros.

