PROGRESO.- Asarias Hernández, un pescador de Chabihau, completamente ebrio, protagonizó una pelea en el interior de la cantina “El cerrito de oro”, de modo que fue detenido por agentes de la policía municipal, junto con el encargado del lugar Gildardo León. El antro fue clausurado.
El escándalo se registró el lunes a las 7:30 de la noche, en el “Cerrito de Oro”, ubicado en la calle 80 con 25, esquina del mercado municipal, la cual, debido a que está cerca del centro de la ciudad, es una de las cantinas más frecuentadas por pescadores y otros clientes del puerto y de las comisarías.
Al calor de las copas, según se averiguó, un grupo de parroquianos comenzó a discutir, luego de los insultos pasaron a los golpes. En la refriega, se afirma que participaron mujeres que laboran como meseras o estaban como parroquianas.
Versiones de algunos parroquianos indican que Asarias Hernández, pescador oriundo de Chabihau, ya ebrio se peleó con un cliente, de modo que el encargado del “Cerrito de Oro”, Gildardo León, de 21 años de edad, intentó sacarlo del bar, pero el rijoso opuso resistencia y presuntamente León le propinó un golpe.
Ante el escándalo en el interior del bar, cuyo reporte se recibió en la central policíaca, se enviaron diez patrullas municipales con unos 30 agentes, algunos armados, quienes acordaron el área y detuvieron a Asarias Hernández y Gildardo León, a los dos los subieron a una patrulla.
Luego el comandante que estaba al mando del operativo notificó el caso a Espectáculos municipales y dos inspectores de esa dependencia colocaron sellos de clausura al bar.
El operativo duró una hora, lo que llamó la atención de numerosos conductores de vehículos que se extrañaron al ver patrullas y policías armados en la zona del mercado municipal, algunos pensaron que se trataba de un operativo en busca de drogas y armas.


