
MÉRIDA.- El Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán continúa burlándose y humillando a los traductores de la Constitución Mexicana a la lengua maya, pues les entregó un cheque con firma errónea, razón por la cual hasta el día de hoy no han podido cobrar por su trabajo, después de 10 semanas de atraso en el pago.
El Dr. Fidencio Briceño Chel, coordinador de la traducción de la Carta Magna al maya, declaró a este medio de comunicación que cuando los cinco jóvenes que realizaron el trabajo fueron al banco a cobrar su respectiva remuneración, después de nueve semanas de espera, se llevaron la desagradable sorpresa de que el banco se negó a pagar y aseguró los $85 mil que recibió del cheque emitido por el Indemaya por culpa de una firma equívoca.
Es decir, el cheque que recibió Fidencio Briceño el lunes pasado de parte del Indemaya sí tenía fondos, pero por un error en la firma de quien lo emitió (el librador) el banco decidió retener el dinero y por si esto no fuera suficiente la institución bancaria multó al investigador por una equivocación que no cometió.
Como informamos oportunamente, la traducción de la Constitución fue gracias a un convenio de cinco egresados de la Universidad de Oriente (UNO) con el Congreso de la Unión, el cual depositó al Indemaya $85 mil por este trabajo, sin embargo, la dependencia estatal hizo esperar casi tres meses a los responsables de esta obra.
De esos $85 mil, $13 mil serán de impuestos, además el Indemaya cobrará a Fidencio Briceño “el coffe break” que le proporcionó a los jóvenes por realizar sus reuniones en la citada dependencia estatal, que asciende a unos $2 mil aproximadamente.
A eso se suma el pago de viáticos de los jóvenes (oriundos de municipios del oriente del estado), por lo que la cantidad final es de $50 mil, que se dividirá entre los cinco entusiastas traductores, ya que Fidencio Briceño no cobrará ni un peso.
Es decir, cada muchacho debió de haber cobrado ayer viernes $10 mil por tres meses de arduo trabajo en la traducción de la Carta Magna, sin embargo, cuando llegaron al banco les dijeron que no podían cambiar su cheque, y además fueron multados.
Para ser más precisos, el martes pasado el Dr. Fidencio Briceño hizo el depósito del cheque que recibió de la institución estatal un día antes; como se trataba de bancos distintos la transferencia tardó más de dos días en concretarse, así que ayer viernes el catedrático emitió sendos cheques por $10 mil a sus ex alumnos de la UNO.
Cuando los jóvenes acudieron al banco no pudieron cobrar nada por la firma errónea, que fue rubricada por funcionarios del Indemaya.
El Dr. Fidencio se comunicó a la institución que supuestamente vela por los derechos y la cultura autóctona y le dijeron que debe ser culpa del propio investigador.
El caso es que por esta equivocación en la rúbrica el Dr. Fidencio Briceño fue multado por cada cheque que se entregó al banco; además los jóvenes viajaron del interior del estado para cobrar su remuneración y solo perdieron su tiempo y su dinero, pues regresaron a casa sin nada.
Los cinco egresados de la UNO que hicieron posible este trabajo son: Gerónimo Can Tec, Samuel Canul Yah, Felipe Castillo Tzec, Alfredo Hau Caamal y José Cano Sosaya, incluso este último recibió de manos del gobernador Rolando Zapata Bello el Premio Estatal de la Juventud 2015 en la categoría de Desarrollo Cultural.


