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PROGRESO.- Como si se tratara de un cargamento de oro, dos empleados de una congeladora de Progreso robaron langosta y caracol.
No les fue mal en el hurto, pues se apoderaron de un cargamento valuado en $10,000, pero lo malo para ellos fue que no desactivaron las cámaras de videovigilancia, de manera que el hurto quedó trabado.
Los empleados desleales son Claudio Chi (a) “Pato”, de 30 años, y Carlos Figueroa, de 20, empleados de la congeladora Comercializadora de Productos Marinos y Acuícolas, ubicada en la calle 33 entre 11 6 y 118 de la colonia Vicente Guerrero, en Progreso.
Ellos se llevaron 10 kilos de langosta y 10 de caracol negro o abulón, que en el mercado al mayoreo tiene un precio de entre 10 y 12 mil pesos.
El robo fue descubierto por Esteban Alfaro Dzib, trabajador de limpieza, cuando llegó a la congeladora y se percató que la puerta del cuarto frío estaba abierta y las cámaras de circuito cerrado volteadas hacia arriba, por lo que avisó a sus patrones y estos a la Policía de Progreso.
Se sospechó de inmediato de los empleados, pues sabían dónde estaba el productos y las cámaras, que al ser revisadas revelaron imágenes de cuando los dos ladrones brincaron el portón principal, se dirigieron hacia las cámaras y las voltearon, aunque no las desactivaron.
También quedaron grabados en el momento en que abrieron la puerta de la cámara fría, sacaron el producto, escalaron una pared y tiraron las bolsas a la calle, donde al parecer tenían otro cómplice.
Una vez que se vieron descubiertos, los empleados confesaron, por lo que el
gerente de la empresa, Wilder Rigoberto Alvízar Alonzo, se encargó de “acordar” con los empleados la sanción a cambio de no denunciarlos.
Formal P.-