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MÉRIDA.- En tremendo lío se metió un empleado de la empresa de telefonía e internet Izzi, que cuando estaba trepado en lo alto de un poste para su mala (o quizá buena) suerte quedó justo frente al baño de una casa, donde una mujer tomaba una ducha y se percató de la presencia del trabajador.
La mujer comenzó a pegar de gritos y el técnico instalador bajó rápidamente de la escalera, solo para escuchar reclamaciones de la supuesta afectada, quien lo acusó de estarla espiando e incluso llamó a la policía.
Al lugar se presentaron varios vehículos policiacos, cuyos agentes hablaron con el encargado de la cuadrilla y le expusieron las acusaciones contra uno de sus trabajadores, identificado como Roger Córdova.
El caso ocurrió en el fraccionamiento Unidad Morelos (oriente de Mérida), donde se detuvo al técnico instalador, quien argumentaba que no estaba haciendo nada malo sino solo cumpliendo su trabajo. Tanto el trabajador como la mujer que lo acusaba fueron conducidos al Departamento Jurídico de la Secretaría de Seguridad Pública para aclarar la situación o, en su defecto, para que la agraviada interpusiera una denuncia.
Al final todo se resolvió con una mediación, se amonestó al empleado y se le pidió que fuera más cuidadoso cuando se topara con situaciones de este tipo durante el desempeño de sus labores.
Formal P.-