PROGRESO.- El último norte de la temporada azotó el martes en la noche con lluvias, granizo y vientos fuertes de 50 a 60 kilómetros por hora, lo que hizo que se suspenda la pesca y afectó a los que capturan pepino en la minitemporada.
La pesca se suspendió luego de un mes de bonanza, ya que el último norte azotó el 28 de marzo pasado cuando iniciaron las vacaciones de Semana Santa, lo que permitió varias semanas de pesca de especies de escama.
El norte comenzó afectar las costas de Yucatán el martes a las 7 de la noche y cuatro horas más tarde ya se sentían los efectos; a las 10 de la noche cayó una granizada que duró media hora, la cual se sintió en varios puertos del municipio.
Los puertos fueron cerrados el martes por la tarde, cuando ya era inminente la llegada del frente frío 49, pero sólo se cerraron para embarcaciones menores, que incluye a barcos de la flota mayor, ribereños y recreo.
Ayer miércoles amaneció con cielo nublado y el norte refrescó el ambiente en la costa, de modo que disminuyó el calor. Los efectos del mal tiempo se sentirán hasta hoy jueves.
Bernardo Crespo Silva, Capitán Regional de Puertos, explicó que ayer miércoles el frente frío 49 se mantenía estacionario sobre la Península de Yucatán, causando marejadas y vientos fuertes, pero se calculaba que hoy jueves, comenzaría a amainar, de modo que se puedan reabrir los puertos.
Los puertos continuarán cerrados, hasta que el frente frío deje de representar amenaza para la navegación de embarcaciones pesqueras e indicó que no afectará en nada el arribo y atraque del crucero Carnival Elation que viene procedente de Cozumel.
Debido al norte también se suspendieron los trabajos de extracción de arena en el playón poniente, que se utilizan para el relleno de playas de Chicxulub. Será hasta el viernes cuando se reanude esa obra.
También se suspendieron los trabajos de construcción del viaducto alterno porque por el fuerte oleaje no se puede operar la perforadora instalada en una chalana, así que la obra se reanudaría hasta el viernes o sábado dependiendo de las condiciones atmosféricas.
Debido a que no amaneció con lluvias y tampoco hubo frío no huno ausentismo escolar como ocurría en noviembre y diciembre cuando azotaba un fuerte norte.
El malecón tuvo pocos visitantes que aprovecharon para darse un baño de mar, a pesar del fuerte oleaje; otros caminaron en el andador. Los ribereños que tienen su base en el malecón no salieron a pescar.


