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MÉRIDA.- A raíz de un fallido encuentro de empleados de la Comuna con el presidente municipal del PAN en Mérida, Gerardo Bolio de Ocampo, el funcionario del Comité Municipal de dicho partido, Guillermo Braga Canto, sugirió no refrendar la militancia a aquellas personas que “no quieren mover un dedo en la campaña, pues hacen bulto nada más”.
Enojado por la falta de respuesta de la base panista que simple y sencillamente no quiere cuidar casillas, el citado trabajador del CDM sugirió en su cuenta de facebook que no se refrende la militancia de quienes no desean ser representantes del PAN, como si este joven decidiera quién es y quién no es panista.
Esta visceral reacción surgió a raíz de que Gerardo Bolio invitó a una reunión a los casi 450 empleados de la Comuna meridana que están afiliados al PAN, y tristemente solo acudieron 17 personas.
La idea de Bolio era pedirles a todos ellos que sean representantes de Acción Nacional en las casillas para el próximo 07 de junio, día de la jornada electoral constitucional, pues “gracias a dicho instituto tienen chamba”.
Como evidentemente fracasó esta reunión, Braga Canto pensó en voz alta y publicó que sería buena idea no refrendar la militancia de aquellos que “solo hacen bulto”.
Pero este joven quejoso olvida estos aspectos:
Muchos empleados de la Comuna dados de alta en el padrón del PAN son familiares o amigos de regidores blanquiazules o directores que se afiliaron solamente para congratularse con dicho instituto.
Además, no hay que olvidar que durante la batalla intestina entre Raúl Paz y Mauricio Vila emprendida desde el 2013 pensando en la alcaldía de Mérida, los operadores de ambos diputados afiliaron a cientos de personas a diestra y siniestra para que pudieran votar en la elección interna, lo que al final de cuentas no fue necesario porque Paz declinó desde enero pasado a favor de Vila.
Sin embargo, las personas que afiliaron solamente lo hicieron por simpatizar con cualquiera de los dos ex aspirantes, ya que no necesariamente se sienten panistas.
Por ello, algo que queda claro es que los ciudadanos afiliados entre el 2013 y 2014 nunca se comprometieron a cuidar casillas para Acción Nacional, su compromiso fue votar únicamente por cualquiera de los dos entonces precandidatos, que como ya señalamos, al final de día no hizo falta.
Además, como en cualquier instituto político, los dirigentes y operadores deben tener la capacidad de convencer o persuadir a su militancia para ser representantes de partido en las mesas directivas de casilla, y no amenazarlos con expulsarlos como prácticamente hizo Guillermo Braga.
Al final de cuentas si el PAN sigue el “consejo” de Braga Canto seguramente volverán a perder a cientos de militantes yucatecos como les pasó en el 2012, cuando Acción Nacional perdió la presidencia de la República.