PROGRESO.- El ataque a machetazos que sufrieron dos jóvenes de parte de la banda de Los Sureños mantiene a Flamboyanes en un polvorín, pues numerosos vecinos están inconformes contra la autoridad, porque consideran que la policía municipal no pone de su parte y piensan que la corporación protege a los vándalos.
Incluso, afirman que una mujer de esa conflictiva comisaría, a la que identifican como “La Chica” está relacionada con altos mandos policíacos municipales, pues la fémina presume que tiene influencias y que así lo demostró el domingo a la 1:30 de la madrugada, cuando con su celular llamó a directivos de la policía local para que acudieran a defenderla de presuntos ataques.
-No queremos al jefe de la policía en Flamboyanes, que destituyan a “Carlos Eduardo Flores Moo, porque sus agentes protegen a los vándalos, detienen a los inocentes y a los agresores los liberan o no los detienen a pesar las quejas –expresó una vecina que no se identificó “por temor a represalias de parte del comandante Flores”.
La protesta vecinal se inició ayer lunes las 8 de la mañana en la esquina en donde ocurrió el ataque de Los Sureños en contra de Víctor Martínez Osorio y Johan Aguilera Magariño.
Las vecinas sacaron pancartas en las que exigían justicia, castigo a los agresores y liberación de la camioneta Lobo en la que llevaron a Víctor al hospital y también que dejaran en libertad a las personas que hicieron el favor de llevarlo a la clínica.
La comisaria municipal Guadalupe Quiñones llegó a donde estaban las vecinas y trató de calmarlas, pero las quejosas decidieron trasladarse a esta ciudad para protestar frente el palacio municipal, para que sean escuchadas por el alcalde Daniel Zacarías Martínez, de modo que abordaron un autobús y se dirigieron a este puerto.
A las 10 de la mañana al grito de “queremos justicia” “queremos justicia” y “no queremos a Flores Moo como jefe de la policía”, poco más de medio centenar de vecinos se paró frente el palacio municipal; en principio intentaron cerrar la calle, pero una vecina sugirió que mejor hablaran con las autoridades.
Sin embargo, otras vecinas indicaron que era mejor bloquear la calle porque de lo contrario no serían escuchadas. El acceso al palacio municipal fue restringido por agentes municipales y Gelmy Herrera, director de Gobernación del Ayuntamiento habló con las inconformes, quienes le mostraron fotos de “Los Sureños” en donde aparecen con policías estatales “es una prueba de que están protegidos”, dijeron.
Luego Nuria Osorio, María Teresa Magariño y otra mamá se reunieron com Gelmy Herrera y con el regidor secretario, Emilio Góngora Ortegón, a quien le plantearon el problema; le expusieron que están cansadas de los ataques, pidieron más seguridad para las familias y la expulsión de los vándalos que azuelan a Flamboyanes.
Pidieron la liberación de las cuatro personas que llevaron a Víctor Martínez a la clínica, más vigilancia y respuesta inmediata de la policía, pues ven que tienen miedo de actuar en contra de los vándalos o de plano los protegen.
Los vecinos cerraron durante varios minutos la calle del palacio municipal e indicaron que continuarán con sus protestas hasta lograr que se haga justicia.


